9 jul 2013

Un día de los que no suelo tener

No quiero asustar a nadie con todo el positivismo y el buen rollo que estoy demostrando últimamente, así que voy a dedicar esta entrada a algo que encontré registrando mis cajones y que escribí exactamente el 25 de mayo del año pasado (tenía la fecha escrita). Imagino que no tuvo que ser un buen día, con lo cual se demuestra, y aunque suene difícil, que no siempre estoy feliz. Pues allá vamos:

Y el mundo gira 
y cada uno mira únicamente a sus pies, 
rompiendo ilusiones a los de su alrededor.
Hijos, amigos y hombres que beben lágrimas, 
cargadas de amargura azul añil,
de apagado color verde sordo.

Hijos, amigos y hombres que fingen alegría
tras una pared de escombros, 
derruida por negras voces de desilusión,
mansas fieras que hieren tu ser a hurtadillas
y un ferviente fuego hueco que te vacía,
que te hunde en el centro de tu ser.


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