10 sept 2014

Nunca hemos sido racionales

Antes de que empieces a leer esta entrada, quiero advertirte de que se trata de una teoría propia algo descabellada, y puede que me gane el odio de muchas personas que puedan pensar que estoy completamente equivocado. Personas completamente emocionales que aman el poder sentirlo todo constantemente. Personas que no son conscientes de su falta de racionalismo.

¿Te has parado a pensar alguna vez por qué odiamos o amamos algunas cosas? ¿Por qué nos inspira algo y nos aterra aquello otro? Es cierto que gran parte de la explicación reside en el condicionamiento al que estamos expuestos constantemente desde que nacemos, ya sea por la sociedad, la familia, el entorno, la experiencia, la religión, lo que conocemos, lo que se nos enseñas y aprehendemos; aunque también me gusta creer, como muchas teorías afirman, que en la genética y la biología habita un poco de esta respuesta, aunque suene algo extraño.

Obviamente, está claro que nuestra especie no ha llegado aún a su máximo nivel evolutivo, y no solo en lo que a cuestiones físicas se refiere, sino también en cuestiones psíquicas. Un claro ejemplo, es que seguimos siendo controlados por nuestras emociones, de una forma tan brutal, que ni siquiera nos hacemos conscientes de ello. Es por ello que son muchos los que piensan que el ser humano sería "perfecto" si no sintiera nada, que no pudiera experimentar ningún tipo de emoción, lo cual lo desprovisionaría de la supuesta vulnerabilidad y amor innecesario con el que cuenta, convirtiéndolo en un ser más eficiente y productivo. Vamos, un robot de carne y hueso sin razón de ser.

Yo, personalmente, apuesto más por que el Homo Sapiens Sapiens evolucione a un ser capaz de controlar su propia psique, de establecer sus propios filtros a antojo, capaz de elegir sus emociones según el momento, de poder liberar endorfinas cuando quiera y en las dosis que quiera, de tener el control total sobre su ser, de ser criaturas realmente racionales, no como se le ha estado llamando de forma errónea toda la vida. Pues lo siento mucho, pero seguimos siendo meros animales, más autosuficientes e inteligentes que el resto, pero para nada realmente racionales.

Acaso, ¿eligió ser una persona ser heterosexual u homosexual? ¿Qué me dices del aracnofóbico, del adicto, del depresivo, de la ninfómana, del vegano, del transexual, del racista, del pacifista, del ecologista, el homófobo, el misógino, el "sensible", el sádico o el fetichista?, ¿crees que alguno se planteó alguna vez decir "hala, pues me gustaría ser así, me mola la idea"? ¿Sigues creyendo que elegimos totalmente, haciendo uso de la razón, quiénes y cómo somos?

Todo nuestro ser es una constante lucha entre el binomio atracción y repulsión, desde la célula más pequeña de nuestro cuerpo, hasta el pensamiento más elaborado por nuestro complejo e increíble cerebro. Siendo de esta forma la constante "amor-odio" la que nos define, la que determina quiénes y cómo somos. Todo, por duro que parezca, se reduce a esto, y la razón queda arrinconada en el olvido, para salir a escena en contadas ocasiones.


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